Tengo una vecina que me roba Internet por wireless, cosa que no sería realmente graciosa de no ser por el hecho de que tiene 76 años.

La verdad no sé si fue el hijo, el nieto, o alguien que le retrucó el módem para que se robara la señal (capaz y lo hizo ella misma) pero la verdad es que todavía no sé qué hacer al respecto…

Por ahora estoy barajando un número interesante de posibilidades:

A) Subirme por la verja de su casa y sorprenderla de espaldas cuando esté sentada ante la computadora

Me le aparecería con un grito de esos horripilantes, como el espectro de la librera que aparece durante los 10 primeros minutos de la película de los Cazafantasmas. También me gustaría conseguirme una máscara de cerdo y seis kilos de carne molida… creo que sería un lindo toque para acompañar con la situación.

Luego nos sentaríamos y hablaríamos sobre nuestros problemas…

B) Exigirle que paguemos entre los dos el servicio

PUNTOS A FAVOR: Conversar con ella y exigirle que paguemos la cuenta del mes entre los dos, y que si quiere continuar utilizando Internet deberemos dividir las facturas que vengan. A mí no me importaría seguir en esta situación: el módem tiene seis entradas.

PUNTO EN CONTRA: será difícil charlar sobre esto con alguien que tiene un ojo completamente blanco…

C) Intentar meterme en su computadora y remover cosas en sus archivos

Eso sería interesante como una medida alternativa más que cualquier otra cosa. Me gustaría saber que tipo de cosas tiene una señora de 76 años en el disco duro. Cuáles son sus contactos, con quienes se comunica, en dónde se mete cada vez que se conecta…

Tiene un lado contra-producente: si llego a enterarme que de casualidad mató a un ex-esposo o alguien, y hace cosas extrañas, no le voy a dejar otra opción más que matarme.

No, en serio, estoy sorprendido. Cada vez que pasa frente a la casa me saluda, no creo que sea una mala persona.

D) Exigirle otro tipo de pago…

Puedo imaginarme a mí mismo sentado en el sillón de la sala, y ella haciéndome un baile especial con una falda rosada, corta y acartonada, unas pantimedias fucsia, y un escote con escarcha. Toda la escena tendría una calidad de imagen ochentosa, el humo saldría del suelo (transpapelándose a través de las imágenes oscuras y dimensionales que pasan por la ventana)

Yo tendría una lata de coca cola y me estaría riendo y moviendo los hombros al ritmo de la música mientras escucho a los perros de tíndalos corriendo sobre el techo.

Cualquier cosa que suceda, se los voy a hacer saber pronto.