
Al final de este artículo hay una sorpresa, pero para que la puedas disfrutar mejor, primero lee lo que está escrito a continuación...
Los que no se acuerden de la anécdota con el hacker que me robó mis dos cuentas de correo (podrán enterarse -o- refrescar la memoria aquí) sabrán que la historia tuvo su desenlace acá.
Pero hablar de desenlaces sería ser hipócrita, porque esto dista de acabarse.
No me iba a conformar con haber recuperado mis cuentas y simplemente crear un artículo tras ello, pues yo estaba dispuesto a más, obviamente iba a buscar una recompensa más jugosa. Estoy ávido de colocar mi ano cerca de su corazón, cagarle las arterias y saturar sus válvulas de pedos y avellanas descompuestas. El órgano latiente saldría histérico de su carne y abrazaría mis nalgas en agradecimiento a que, por un segundo, lo rescaté de la labor todavía más indigna a la que estaba condenado bombeando la sangre de ese curpúsculo de piel y heces fecales que es el aprendiz de hacker en cuestión.
Cuando
a la fuerza recuperé mis cuentas de correo, realicé un comic
sobre cómo se debió haber sentido el tipo. Ahora no me atrevo
a intentar una nueva caricaturización. ¿Acaso es posible
que a alguien le pueden salir las cosas tan mal? |
Por personas así es que tú te das cuenta de cosas malas en la vida que tienen demasiadas ramificaciones como para que uno se siente a describirlas todas, pero lo voy a intentar:
Lo primero es que la realidad supera a la ficción. ¿Cómo alguien puede ser tan soberanamente bruto como para parecerse (y sobrepasar) al villano ridículo y mamerto que a menudo aparecen en los toons y las series animadas?
Personajes que tú -hasta hoy- creerías que no son más que una hiper-exageración en acetato de la estupidez humana.
¿Cómo, tan siquiera, llegar a suponer que Patricio, de Bob Esponja, o Gonzalo el Pajarraco no son personajes ficticios sino documentales de la vida?
Este es el caso de Hugo (el nombre verdadero del hacker), quien se refugia bajo el pseudónimo de "NA", "[[Na]]" o "(((Na)))" -él mismo no se decide -.
Cualquiera pensaría que el nick lo sacó del grupo de rock "Anarquía" (aNArquía) debido a que su correo electrónico es na_anarkia_666@hotmail.com, pero resulta que el origen es distinto...
Hugo (o Huguín, como le molesta que lo llamen) vive en Puerto Vallarta, México.
Debido a su desaliñado aspecto, le decían "El Penas".
Tanto fue la cosa que, con el pasar del tiempo, los amigos, ya acostumbrados al pseudónimo, le modificaron cariñosamente el mote por NAS, y, en sus primeras incursiones por Internet, Hugo lo dejó simplemente en "NA".
Que a la palabra "Na" le falte una letra para ser "Ana" es una cosa, y que él mismo no pueda desligarse, si no por falta de méritos en la vida al menos por orgullo propio de la mofa "Penas" es otra... es como si estuviera intentando dejar de ser un fracasado cortándole cada vez más letras a la palabra. Sea como sea, sin dudas, tiene el nick más deficiente que he visto en un tiempo, con tan poco contenido como sus pedorras técnicas de hackeo y su continua estadía en los bajos cybercafés de Puerto Vallarta (ya que no tiene compu propia).
Entonces, ni corto ni perezoso, abrí un espacio en mi agenda para dedicarle toda mi atención una vez tuviera yo un tiempo libre. Así que cuando me hice cargo de mis dos mil siete putas, me pasé por los huevos las 7 Letanías de Satanás, instalé el Solsticio de Invierno, cené un motor de portaaviones y terminé todas esas cosas que tenía que hacer el viernes, DROSS se puso a flotar sobre México, viendo hacia abajo...
Fue así como se enteró de todo con respecto a Huguín...
Como que por ejemplo tiene varias cuentas de correo (aparte de la ya citada arriba). Entre ellas na.anarkia.666@gmail.com, boy_dark_69@hotmail, der.metzgermeister.001@gmail.com y bombon.oxss.03@gmail.com.
Que mide alrededor de 1.73, tiene el cabello un poco ondulado, es algo gordo, piel morenita, con la nariz un poco ancha y una que otra cicatriz de acné en la cara...
Que hasta hace poco trabajaba en una tienda de computación cerca del Colegio Niños Héroes. Hugo era el mandadero, realizando encargos en una Van de matrícula JFH-7883.
Que su mamá trabajó en el Histeria de Puerto Vallarta.
Que el teléfono celular que a menudo proporciona a su entorno social no es ni siquiera el suyo, sino el de su madre, que a la vez sirve como "teléfono de casa".
Y, para finalizar, Dross, por supuesto, se enteró también del número de celular en cuestión...

| No dejes que mi expresión solemne te engañe: aquí estaba parado en el aire decidiendo si le iba a arrojar un gargajo con esquirlas o bajarme los pantalones y bombardearlo con bolutas de mierda. Pero no, nada que ver; él ni siquiera se merece entrar en contacto con mis materias pudendas... |
Pero eso no es todo, porque también hay conocimientos de que Huguín tuvo la desfachatez de mentir y atribuirse méritos falsos, como por ejemplo decirle a algunos lectores (tanto del cybercafé que frecuenta como en el colegio de los Niños Héroes) que dross.com.ar desapareció la semana pasada debido a un "hackeo suyo".
Por lo tanto, se sabe ya que Huguín, cuan Pinocho en sus peores días, es un mentiroso...
Dross se pregunta si algún día comprenderá que su arrogancia y lengua larga fueron los que (más allá de sus numerosos errores y descuidos estúpidos) lo condenaron por completo.
Dross se pregunta también si Huguín llegará a reflexionar lo poco que lo quieren en su propio entorno social, ya que de hecho, hoy, yo soy más amigo de esa gente de lo que Hugo lo "es" aún después de haber crecido con ellos.
Dross también se pregunta si Hugo no se animará, ya que está, a pegarse un tiro en la cabeza y terminar con su miseria.
Pero como Dross es no sólo magnánimo, sino magnanamísimo, piadoso a más no dar, y sabe que la corteza de sus huevos no le quita lo valiente, no va a dar el número de teléfono del celular de la mamá de Hugo así como así...
Voy a repetir la historia. ¿Se acuerdan del abogado bonaerense, Moisés Eduardo? Pues bueno...
En este caso, voy a hacer exactamente lo mismo. Voy a reunir 100 peticiones, y cuando se alcance el número (si se alcanza) voy a publicar el celular de [[Na]] en la página web, para el disfrute de todos los lectores mexicanos (y los que tengan el programa Skype con saldo añadido).
La votación se cierra el 24 de diciembre.
Lo irónico de todo este asunto (porque la vida no se cansa de burlarse y reírse de Hugo), es que justo debajo del link de Moisés Eduardo que coloqué arriba, aparece un mail del mismo [[Na]], enviado hace ya un año, diciendo no sólo que me admira, sino que además me quiere como presidente de su país.
Volviendo al tema: ¿quieres que publique su celular? Pues bueno, es sencillo:
1. Envíame un correo electrónico a la cuenta diariodedross@gmail.com o . eldiariodedross@gmail.com (no lo envíes a las dos al mismo tiempo, con una basta).
2. Tu mail deberá tener el título
"CONTRIBUCIÓN PARA JODER AL PENDEJO HUGO"
En mayúsculas, con eso bastará para que tu voto sea depositado.
Y listo.
De más está decirle a todos que yo ya llamé a Hugo varias veces.
En una de las primeras ocasiones, me atendió su madre, y me dijo que él no estaba. Lo dulce del asunto, es que la misma señora me sugirió una hora exacta para localizarlo...
¿Pero para qué contar toda la historia, si lo pueden ver?
Hagan click sobre el video, puntúenlo, califíquenlo, coméntenlo, distribúyanlo, y hagan que la humillación resuene por todo lo alto.
12 de diciembre de 2007